Químicas arribistas consumen el espíritu del luchador,
misteriosos rostros dejan huellas en las calles,
el diablo verde roba las esperanzas consumiendo al soñador.
Consume...roba...violenta...
Golpean las puertas los aires de verdad,
pero la libertad existente te obliga a callar.
La visita indeseable come tu pan,
roba tus ideales obligándote a silenciar tus pensamientos.
Mira el desierto y tendrás tu vida,
el pasto y el agua solo son para los jefes del diablo,
confórmate con los salares, porque el mar ya fue comprado,
cállate que ya a nadie le importan tus esperanzas.
Ahora todo se reduce a un grito y una bandera,
cuando la realidad está muy lejos de rodear un trozo de tela.




No hay comentarios:
Publicar un comentario