
Cuanto nos gustaría pegarle a ese lobo infame
que no deja a caperuza.
Caperuza, te quiero ayudar pero no me dejas,
te sientes sola, te quedas sola, pero no estas sola.
Niña de capucha roja, tu lobo es muy grande
te asfixia
caminas por este bosque, recoges flores
te llenas de alegría y paz. Pero no estas en paz
tienes en tu mente al perverso lobo
que te agobia con miradas
que esconden sus deseos controladores.
Cuando te encuentras con el
te defiendes, luchas contra sus ataques,
pero siempre estas sola, luego que el lobo cumple su cometido
te abrazas a la cesta y lloras sobre las flores que recogiste.
Ese llanto que las hace fuertes y desear tener brazos y boca
para sacarte de ese lugar, tus oídos sordos no oyen a las flores,
te sientes sola.
Lloras.
El lobo es un cobarde, tú aun no lo notas
le temes y te escondes tras las flores que cuidaste.
Esas coloridas flores te cubren y velan por ti,
tu lo enfrentas pero el lobo te domina
tiene a tu madre y a tu abuela ocultas, dependen de ti
haces lo que te pide.
Te lamentas, lloras.
Con cada lagrima las flores de tu cesta crecen,
te rodean y te abrigan
ahora con cada mordisco y golpe del lobo
ellas te cobijan haciendo un colchón delicado para que no caigas al vació.
Te quitaron tu capucha y estas llena de marcas
ya no eres la caperuza roja
eres solo caperuza, tu inocencia hurtada por el lobo deja a tus flores pasmadas,
son las únicas testigos de la brutalidad del lobo feroz
nadie lo sabe, y tampoco es un secreto, nadie actúa.
mi querida caperuza,
crece de una vez huye y ayuda a otra caperuza
no llores ni te lamentes por lo perdido
no estas sola , enfrenta tus temores y ten fe todo estará bien.
Con cariño para D.E



